| Arritmia eleva embolias |
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20 enero 2012 Sección: General, Salud I |
En México se calcula que existen más de un millón de pacientes con la arritmia cardiaca más común en adultos conocida como fibrilación auricular, la cual incrementa sensiblemente el riesgo de padecer un evento vascular cerebral (EVC), lo que provoca daños más severos, irreversibles y mortales que aquellas embolias relacionadas con otras enfermedades[1], reconocieron líderes en salud pública.
La fibrilación auricular es un padecimiento subdiagnosticado, que se caracteriza por un latido cardiaco irregular el cual suele ocasionar la acumulación de sangre en las aurículas del corazón, con el riesgo de formarse un coágulo que puede viajar al cerebro y provocar un evento vascular cerebral.
Se debe tener cuidado, sobre todo en la cuarta década de vida cuando aparecen síntomas como palpitaciones, fatiga, mareos, desmayos, falta de aire y angina de pecho (dolor de tórax), para acudir al médico y recibir un diagnóstico oportuno. Es necesario llevar un tratamiento de manera inmediata debido a que los estudiso señalan que casi el 20% de los pacicientes que enfrentan un EVC por fibrilación auricular morirán de manera inmediata.
Generalmente el tratamiento que se ofrece a los pacientes son anticoagulantes que impiden que la sangre se acumule en las aurículas inferiores del corazón y forme coágulos que son los causantes de obstrucciones en el flujo sanguíneo. En la actualidad existen innovadoras terapias anticoagulantes orales para los pacientes que presentan fibrilación auricular, como el etexilato de dabigatrán, el cual bloquea de manera específica y selectiva la actividad de una enzima central en el proceso de formación de coágulos.
[1] Marini C, De Santis F, Sacco S, et al. Contribution of atrial fibrillation to incidence and outcome of ischemic stroke: results from a population-based study. Stroke 2005;36:1115-9.
Díaz-Tapia V.; Gana J.; Sobarzo M.; et al. Estudio sobre la calidad de vida en pacientes con accidente vascular cerebral isquémico. REV NEUROL 2008; 46 (11): 652-655.








