Miedos y fobias en Halloween

Halloween es una noche ansiada por muchos niños, especialmente porque es el momento perfecto para comer todos los dulces que les regalan pero también es la oportunidad de disfrazarse y, “ser quien quieran ser”.

Sin embargo no todos los niños disfrutan el componente del terror que esta celebración trae consigo.

El miedo es una reacción natural frente al peligro, es un instinto de supervivencia que nos permite distinguir cuando nos estamos enfrentando a algún peligro; la manera en que enfrentamos nuestros miedos lo transmitimos en cierta medida a los niños como ejemplo al reaccionar a eso estímulos. Por eso es importante encontrar un equilibrio, sentir miedo no es malo sólo hay que aprender a  distinguirlo y empezar a entrenar la mente a pensar antes de actuar.

Conforme van creciendo los niños, los miedos van cambiando, tiene mucho que ver con el mundo que los rodea, puede ser que haya escuchado una historia de alguno de sus compañeros, o que haya visto algo que no haya entendido del todo y le haya provocado angustia. En cualquier caso,  decirle a los niños “no tengas miedo” o “tienes que ser valiente” no les va a servir para aprender a manejar sus miedos, al contrario van a sentir que deben esconderlo y todos sabemos que eso no es lo mejor.

Para entender el miedo en tus hijos, es necesario distinguir las diferencias entre ansiedad, miedo y fobia:

1. La ansiedad es una señal de alerta que nos indica que existe la posibilidad de que haya algún peligro cerca. Muchas veces la ansiedad puede ser tan intensa que nuestra mente percibe el peligro como algo real, como en una pesadilla. Sin embargo, es importante aprender a distinguir cuando nos sentimos ansiosos y cuando sentimos miedo.

2. El miedo es un sentimiento que se hace presente en el momento que ya estamos en peligro, es decir, la ansiedad es como una alerta que nos indica que algo podría salir mal, mientras que el miedo nos indica que algo ya está saliendo mal.

3. Por otro lado la fobia, es temor irracional intenso, que quienes la sufren reconocen la irracionalidad de la misma. No obstante se sienten obligados a hacer todo lo que esté en sus manos para evitarla, es decir, evitan el objeto que les causa fobia a toda costa. A diferencia del miedo, la fobia va dirigida a un solo objeto o situación y es independiente del momento de desarrollo del niño.

De acuerdo a la edad de los niños, se pueden intensificar o disminuir algunos miedos:

Cuando los niños son pequeños, les cuesta más trabajo distinguir la realidad de la fantasía, es por eso que, entre los 2 y los 6 años se pueden presentar los temores más intensos, pues están empezando a conocer el mundo, todo es nuevo.

Los niños en edad primaria empiezan a poder distinguir que no por disfrazarse de algo, se convierten en ese algo, aprenden a jugar con las posibilidades infinitas de ser diferentes personas y poco a poco van descubriendo qué les gusta y qué no. Esta es una época en la que los niños empiezan a experimentar con lo que podrían ser, se están conociendo a ellos mismos y Halloween puede ser una excelente celebración para sentarte con tus hijos y enseñarles a manejar sus miedos.

Jugar a ser todos aquellos personajes que provocan pesadillas, ayuda a que los miedos se hagan cada vez más pequeños. De esta manera los niños sienten que son ellos los que tienen el control y no los “monstruos”. Si eres una mamá/papá muy ansioso o miedoso, tus hijos probablemente también lo sean, recuerda que ellos conocen el mundo que tú les estás enseñando y lo van a entender de la manera que tú se los expliques.

 

Por Mtra. Alejandra Rivas

Psicoanalista de Fundación APTA

 

 

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